PARA ALMAS SENSIBLES
"NADA HUMANO ME ES AJENO" Publio Terencio Africano (194 a.c.-159 a.c.)

CORREO ELECTRÓNICO DE CONTACTO:

Correo electrónico de contacto: vozdevilladecura@gmail.com

LA FOTO DE LA CABECERA

La foto de la cabecera ha sido tomada de http://www.imprescindiblesdelaciencia.es/?p=8563

LO QUE NO PUBLICAMOS.

- No publicamos mensajes violentos, agresivos, difamatorios, obscenos, vulgares, de odio, amenazantes, pornográficos ni algùn otro tema que de alguna forma viole las leyes vigentes.
- No publicamos mensajes con incitación de prácticas ilegales.

PUEDES TWITTEAR DESDE AQUÍ. SÍGUENOS EN @delatierratoda

lunes, 10 de enero de 2011

¡Yo no soy cualquier ...!

Por: Marbella García Méndez
Valencia - estado Carabobo - Venezuela.
marbeg@cantv.net 

Mi difunto hermano Nicomedes García  quien era de profesión albañil, vivió toda su vida en Punto Fijo (estado Falcón). En una oportunidad tuvo que trasladarse a esta ciudad para realizar unos trabajos en la remodelación de la casa de mi hermano Miguel.
Viajó en compañía de su hijo, llamado también Miguel, a quién apodaban "Miguelito" y quien de igual manera trabajaba en la construcción. Pasada una semana de su estadía en Valencia, llegó el viernes por la tarde y salieron a dar una vuelta por la urbanización, donde visitaron una que otra licorería o bodegón, que encontraron a su paso.
Ya bien entrada la noche y algo pasados de tragos, visitaron también una feria de atracciones de juegos mecánicos (carritos chocones, viaje a la luna, la montaña rusa, etc.); a  Nicomedes se le ocurrió subirse a un "Carrousel"; demás está decir que  fue pitado por la muchachada y a algún zagaletón se le ocurrió la brillante idea de lanzarle un "traqui - traqui" (fuego artificial).
¡Pum, Pum! retumbó en los oídos de Nicomedes, quien cayó al suelo, levantándose  de inmediato y gritando:
-. ¡Miguelito, Miguelito, me tiraron pa´sacarme!
Acto seguido sacó su navaja "Pico e´loro" que siempre llevaba consigo y se dispuso a corretear a los autores de la travesura; pensado que habían sido unos disparos.
En la madrugada regresa a casa de mi hermano en compañía de Miguelito y de un sujeto al que apodaban "Chuvico" quien también trabajaba en la construcción con ellos. Solo que no contaban con que uno de los chiquillos era vecino e hijo de un militar; quien al enterarse que su hijo fue amenazado con una navaja, se presentó de inmediato en la casa a reclamar lo sucedido:
-. Mire yo soy el Teniente Falcón y exijo una explicación, porque mi hijo fue amenazado por unas personas que viven aquí!,- gruñó el mal encarado hombre, tratando de apabullar a todos los presentes; mi hermano Miguel trataba en vano de calmar la situación, al tiempo que "Chuvico", quien era todo un personaje, sacó un carnet militar todo deteriorado por el paso de los años y le gritaba al furibundo hombre:
.-¡Ah si!... Y tú crees que me vas a amedrentar a mi... ¿Tú no sabes quien soy yo? Mira aquí tienes, para que veas que yo no soy cualquier pendejo....
La escena era de lo más cantinflesca: El Teniente Falcón gruñía del otro lado de la reja, mi hermano Miguel tratando de apaciguar las cosas y "Chuvico" gritaba como un desmedido al tiempo que mostraba un carnet al que apenas si se podría apreciar su foto:
-. ¡Yo no soy cualquier pendejo!

No hay comentarios: