PARA ALMAS SENSIBLES
"NADA HUMANO ME ES AJENO" Publio Terencio Africano (194 a.c.-159 a.c.)

CORREO ELECTRÓNICO DE CONTACTO:

Correo electrónico de contacto: vozdevilladecura@gmail.com

LA FOTO DE LA CABECERA

La foto de la cabecera ha sido tomada de http://www.imprescindiblesdelaciencia.es/?p=8563

LO QUE NO PUBLICAMOS.

- No publicamos mensajes violentos, agresivos, difamatorios, obscenos, vulgares, de odio, amenazantes, pornográficos ni algùn otro tema que de alguna forma viole las leyes vigentes.
- No publicamos mensajes con incitación de prácticas ilegales.

PUEDES TWITTEAR DESDE AQUÍ. SÍGUENOS EN @delatierratoda

jueves, 19 de mayo de 2011

La Casa en la Poesía de María Elena Díaz Carmona: Comentarios




POR: ALONSO DAVILA SIRA
al-da-4@hotmail.com
Barquisimeto, Febrero 20l0.



Leyendo. O mejor dicho degustando el libro LOS PÁRPADOS del día de la poetisa María Elena Díaz Carmona, presentado en días recientes en los locales del Colegio de Abogados del Estado Lara, me llamó gratamente la atención  la prosa poética, contenida en El Espacio de la casa, leamos: La casa guarda la armonía del universo. En ella habita el espacio del tránsito o del reposo. Espacio sólido necesario para el establecimiento. Sobre el piso se posan las huellas, me levanto y soy conciencia...
El hombre fundamenta en la vivienda la certeza de habitarse a si mismo y de habitar un espacio. La casa es mucho más que una protección contra los elementos naturales, es la morada del hombre y en ella delimita sus espacios esenciales: el interior y el exterior, el de la individualidad y el de la sociedad, el de sus anhelos y el de la acción. En la casa se refleja nuestra manera de ser, de vivir, de pensar y de crear
El piso es la familia ancestral de antiguos sembradores de hombres oscuros, rezanderos y cantadores, de mujeres que hervían infusiones en los rincones, para curar cada accidente del cuerpo.
Traigo a colación al Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez cuando dice: La vivienda popular mexicana es producto de una experiencia acumulada y de una añeja tradición, que con frecuencia es menospreciada y rechazada por una arquitectura que se ostenta como “moderna” y que prefiere seguir modelos y estereotipos constructivos norteamericanos y europeos, ajenos no solo a nuestra geografía, sino a nuestra cultura y necesidades de vida (...)
Sobre el piso se levantan las paredes, clara decisión de la voluntad, necesidad de resguardo y de presagiar el infinito, al mismo tiempo. Y hacia el techo se van los ojos cuando nos visitan las imaginaciones. Pero, el tiempo de recoger al mundo en la pupila viaja a través de las ventanas. Las historias pasean por allí, van y vienen.
El clima define los requerimientos de protección, la vivienda guarda a sus habitantes de la feracidad vegetal, precipitaciones pluviales, inundaciones y otros fenómenos de la naturaleza. Así el hombre a través de la vivienda, crea microclimas que favorecen su existencia. Las condiciones atmosféricas conforman una de las principales razones de la vivienda; la creación de espacios  por y para el hombre mismo, atemperando las condiciones del medio. Los recursos naturales, en cambio, determinan los materiales de que se dispone para edificar y crear las características típicas regionales. 
La tradición cultural, por su parte, proporciona su tecnología a fin de aprovechar y transformar los materiales según procedimientos y sistemas constructivos que presentan el clima y la economía de sus habitantes.
Por eso las gentes necesitan casas como comprobación del crecimiento. Una casa donde haya espacio para que el Espíritu  se acomode en el cuerpo.
Ante lo anterior, podemos recordar a la pintora mexicana Frida Kahlo y su Casa Azul, ella nació allí, vivió y murió, ahora es un museo en la Colonia Coyoacán, en el centro de Ciudad de México, leamos un comentario sobre dicha casa. Quienes la visitan pueden apreciar los diversos objetos que rodearon a Frida, los cuales muestran que la vida y la muerte son una unidad, se pueden ver las piezas selectas de las artesanías de su tierra que tanto amó, así como el jardín, sus muletas, su estudio, su cama, la cual fue el centro de su vida durante muchos años, pueden descubrir la obra de arte que Frida Kahlo, mientras le fue posible, hizo de su vida, fiel a la máxima escrita en una sandía de su última naturaleza muerta; ¡viva la vida!.
Yajaira Álvarez en Vida de Hojas. ASELA 2008, escribe: 
LAS CASAS:
Esas ventanas largas y paredes de adobe
Esas puertas de madera y techo teja
Nos despiertan los recuerdos
De historias antiguas
Para darle pan a la vida,
A las raíces de nuestros pueblos.
Pero la desidia construyó los abandonos
Y hoy somos seres desarraigados.
Y Ana Enriqueta Terán nos dice: Casa mía, casa tantas veces pálida, semejante a esa flor que se hace oscura en la memoria, para luego volverse con otro rostro……….
La casa, la vieja casa de orgullo…..
En los lejanos recuerdos del autor de este escrito, despuntan aquellas mañanitas del Barquisimeto de mejor clima y la esperada tacita de café recién colado de manos de mi fallecida madre. Habitábamos una casa por las cercanías de la ahora Rectoría de la UCLA, ahora convertida en restaurante, piso de cemento Portland, tejas y caña brava por techo y magistralmente plasmada por el escritor cubano Alejo Carpentier en LOS PASOS PERDIDOS: Allí entre tinajas y tinajeros, ollas de barro y fogones de fuego de leña, estaba Rosario atareada en verter agua hervida en un gran cono de paño teñido por años de borra…..!Colando café! Como en la popular canción de Hugo Blanco.
La casa, centro de nuestra vida, la que nos ve nacer y aunque desaparezca físicamente llevamos tatuada en lo más recóndito de nuestro cerebro, de nuestro recuerdo, gracias
María Elena por hacerme volar en el tiempo, al trasladarme a MI CASA, TU CASA y 
LA CASA DE LOS LECTORES.       
SITIO WEB DE LA IMAGEN: http://poesiagrupohuellatinta.blogspot.com/2010/01/bautizo-del-libro-los-parpados-del-dia.html

No hay comentarios: